El consumo que más daña

Ángel Perdomo, Carlos Gutiérrez y Ana Lucía Mena tienen un pasado parecido y un presente en el que luchan para sentirse mejor.

Los tres, en sus primeros años de juventud, cayeron en el mundo de las drogas y hoy cuentan lo que han pasado y el costo que han tenido que pagar.

En el proceso de recuperación, la intervención de sus seres queridos ha sido vital.

“Me detectaron un cáncer entre la nariz y la boca por el consumo excesivo de droga, me pasaba todo el día oliendo cocaína, y eso me ha deteriorado. Mi familia me ha ayudado y me ha llevado al médico, y eso me ha mejorado mucho. Pero ya el palo está dado, tengo cáncer”, lamenta Mena.

En el caso de Perdomo la situación no es menos desalentadora. Consumía heroína y comenta que se vio al borde de la muerte.

“Estuve casi al morir. Consumí heroína hasta que me harté y eso me dañó el corazón y otros órganos. Hoy no puedo ni andar solo porque estoy muy débil, y en todo esto mi familia es la que me ha ayudado a pararme. Por eso es que hay que tener familia, si no fuera por ellos estuviera muerto”, dice Perdomo.

Expresa que le han hecho “de todo en el corazón” y sigue enfermo, sus problemas de salud solo lo asocia con su adicción a la heroína.

Aconseja a los jóvenes no consumir ningún tipo de droga porque “solo trae problemas”.

 “Por poco me matan”
A sus 18 años Carlos Gutiérrez empezó a consumir drogas. El resultado actual: problemas en los riñones, causados, según su médico, por la adicción.

“Fumaba y bebía drogas. Consumí de varios tipos. Todas son dañinas, a mí por poco me matan. Cuando empecé a consumirlas lo hice porque sentía que era grande. Hoy tengo 34 años y ya soy un cadáver andante. Mis expectativas de vida no son las mejores, y mira que siempre he sido un tipo inteligente, pero no le saqué

provecho a esa inteligencia”, lamenta Gutiérrez.

Consecuencias de una adicción 
La adicción a las drogas desencadena problemas sicológicos y físicos que desgastan la vida poco a poco. Las razones por las que se cae en este mundo son diversas, pero el resultado es el mismo: la destrucción.

Según el experto en el tema de adicción Hanoi Vargas, el grado del desgaste dependerá del tipo de sustancia y la dosis que se consuma.

Vargas, director de la fundación Volver, dice que todas las drogas afectan sicológicamente, pero hay tres que son las más dañinas: benzodiazepinas, que son fármacos, heroína y alcohol.

“Las tres alteran tanto la bioquímica del cerebro que para dejarlas, cuando se es compulsivo con ellas, se necesitan procesos de desintoxicación porque la vida de la persona puede correr un grar riesgo”, explica el especialista.

Vargas y Abdiel Burgos, del centro Hogar Crea Dominicana explican los efectos y daños que provocan algunas sustancias:

En el caso de la heroína, además de alterar mucho el cerebro, genera una obsesión de consumo y ello es lo que lleva a que las personas adictas se salgan del marco de la ley para adquirirla.

Genera problemas de visión, respiración y depresión.

La heroína, aunque su consumo ha aumentado, es la droga menos demanda.

Con las benzodiazepinas, que se venden solo con prescripción médica, cuando se abusa su consumo se genera un cuadro “aparatoso”.

“Por igual, el alcohol puede generar un delirio interno si tu entras en abstinencia. Su efecto negativo está asociado a la cirrosis hepática (inflamación en el hígado)”, explica Vargas, quien labora en un centro dedicado a trabajar con personas que presentan problemas de adicción.

Mientras que Burgos añade  que este tipo de adicción crea una conducta agresiva, problemas de sueño, motores y hasta la muerte.

Además, esta es la droga que más consume porque es legal.

Con respecto a la marihuana, esta genera un efecto tranquilizante, puede inducir a cuadros sicóticos (escuchar voces, ver visiones), y resta las facultades cognitivas con el tiempo.

Burgos agrega que también desencadena problemas con el habla y auditivo.

Con la cocaína, explica Vargas, el primer efecto que causa es hiperactividad, y también induce a cuadros sicóticos, descompensa y afecta los centros del placer, porque es estimulante, y genera un efecto neurodopaminérgico.

“Es decir, la droga llega al centro del placer del cerebro y hay un transmisor llamado dopamina asociado a la euforia, y cuando llega la cocaína es un estallido en las neuronas, lo que lleva a un estado subjetivo de control, dominio, bienestar y optimismo”, asegura Vargas.

El especialista sostiene que, según han comentado muchos pacientes, las personas bajo el efecto de la cocaína pueden estar sin nada de dinero, y sienten el optimismo de que todo está resuelto y no hay problemas.

A ello, Burgos añade que también se desarrollan alteraciones en los latidos del corazón, incomodidad para respirar, ataques de epilepsia e infartos.

Mientras que el crack, dice Vargas, es una sustancia que llega más rápido al sistema nervioso comparada con las demás, ya que se prepara para inhalarse. Su efecto no dura tanto, por ello la persona siente la ansiedad de volver a probarla  y fácilmente cae en la adicción.

Principales casos
En el país una de las principales consultas, en cuanto a los esquemas siquiátricos o de los centros de salud mental, es el cuadro sicótico inducido por sustancias.

“El tema droga es la segunda razón de consulta y el cuadro sicótico inducido por sustancias, la cuarta”, dice Vargas, tras especificar que el dato pertenece a los registros del año pasado del departamento de Salud Mental del Ministerio de Salud Pública.

Expresa que los casos por drogas que más se demandan en servicios de atención son por crack, cocaína, marihuana y alcohol.

Superar la adicción
Para evitar una vida desgastada por el consumo de las drogas, la persona que ha caído a ese mundo debe superar una serie de procesos, sin embargo, todo dependerá del tipo de sustancia a la que es adicta, la dosificación que se administraba, frecuencia del consumo y el interés personal que hay para salir de este círculo.

“Hay que ver primero el estadio mental en que se encuentre la persona con adicción, porque puede estar en precontemplación, que no reconoce el problemas; que esté en la contemplación, esto es cuando sabe lo que tiene pero no ha tomado la medida para resolverlo; también puede estar en la búsqueda de salir del problema; o en la fase de acción, decidida a buscar la ayuda”, explica.

Dependiendo de ello, agrega, se puede decir si será más fácil o no salir de esa problemática.

Es por esto que el especialista dice que no se puede dar un tiempo determinado en el proceso de recuperación, ya que es algo multifactorial.

Aunque, señala, el Instituto Nacional sobre Abuso de Drogas de Estados Unidos (NIDA, por sus siglas en inglés), entiende que los programas más largos tienden a ser los más efectivos.  ((Todas las drogas afectan sicológicamente, pero hay tres que son las más dañinas: benzodiazepinas, que son fármacos, heroína y alcohol.

Por qué se cae en las adicciones 
Cuando una persona empieza a consumir cualquier sustancia siente el efecto positivo que esta tiene porque entiende que está mejor, pero lo peligroso es que esta práctica se convierte en una necesidad primaria.

“Cuando una persona empieza a consumir lo hace buscando un beneficio en algo, no con la intención de destruirse ni provocarse los problemas que desencadena la adicción”, explica Hanoi Vargas, especialista en el tema de adicción.

Las razones por las que una persona se convierte en adicto a una droga es algo multifactorial.

Vargas dice que existen factores psicológicos. Las personas que son tímidas, inhibidas y consumen alcohol tornarse desinhibidas, originalmente quisieran ser así de manera natural.

En el caso de la marihuana, hay personas con una personalidad ansiosa, que manejan mucho estrés, pero cuando consumen se tranquilizan.

Asegura que el miedo, vergüenza y la sensación de culpa también pueden llevar a una persona a consumir drogas.

Igual sucede con la heroína, sostiene, hay gente que tiene mucho sufrimiento interno, y se cae a esa sustancia para desconectarse de todo lo que pueda presentar un problema.

“Hay gente que ha adquirido la problemática de la adicción o han detonado ese tema sobre la base de un episodio que originalmente se hizo con el objetivo de ser más funcional. También hay quienes caen porque quieren ser aceptados en grupos y la regla para pertenecer a él es consumir drogas”, manifiesta Vargas, director de la fundación Volver.

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Posted by volver

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